Herencia envenenada.

Cinco personajes peculiares se disputan la suculenta herencia de un difunto joven y famoso.

     
 

El abogado: A ver, ¿conoce usted a esta mujer?

Madre1: Regular

El abogado: ¿Cómo que regular?

Madre1: Es que ha envejecido mucho

Madre 2: Pero a ver, ¿quien de las dos es la madre de Oriol?

Madre 1 y Madre 2: Yo

El abogado: Señoras, ya sé que las dos afirman ser la madre de Oriol, pero vamos a ver, ¿Quién le parió?

Madre 2: Yo

Madre 1: Ella

El abogado: Esto es increíble. O sea, que usted es la madre biológica de Oriol (dirigiéndose a la Madre 2)

Madre 1.Sí, pero yo soy la madre social, la única que cuenta ante la ley. Ya ha visto mi libro de familia. Esta pobre chica sólo me prestó… algunos servicios. Me hizo de canguro.

El Abogado: A ver, señora, ¿prestó usted algún servicio a la Señora Muntañá hace veinticinco años?

Madre 2: Me alquiló

Madre 1: La alquilé”

(Fragmento de la obra)